
Hay muchos tipos de endoscopios y reciben el nombre de acuerdo con el área u órganos que exploran.
Por ejemplo:
- Artroscopio: empleado para examinar directamente las articulaciones
- Broncoscopio: empleado para examinar los pulmones
- Cistoscopio: empleado para visualizar el interior de la vejiga
- Laparoscopio: empleado para examinar directamente los ovarios, el apéndice u otros órganos abdominales
Un endoscopio se pasa a través de una abertura natural en el cuerpo o una pequeña incisión. Por ejemplo, un laparoscopio se inserta a través de pequeñas incisiones quirúrgicas en el área abdominal o pélvica. En los hombres, un endoscopio de las vías urinarias se pasa a través de la abertura de la uretra. Un endoscopio gastrointestinal se puede colocar a través de la boca o el ano. Una sonda de ultrasonido se puede agregar a un endoscopio gastrointestinal, lo cual se denomina ecografía endoscópica. Dependiendo del área de interés, este dispositivo también se puede pasar a través de la boca o el ano.
Se pueden colocar pequeños instrumentos a través de un endoscopio y usarse para tomar muestras de tejidos sospechosos.

Preparación para el examen
Es necesario no comer ni beber nada antes de la mayoría de los tipos de endoscopias. Antes de una evaluación de las vías digestivas bajas, a usted se le puede solicitar el uso de enemas o laxantes para limpiar el intestino grueso.
Lo que se siente durante el examen
A usted se le dará un medicamento que lo ayude a relajarse y posiblemente a dormir. Esto se denomina sedación. Con una sedación apropiada, usted debe experimentar poca molestia, si acaso se presenta.
La sedación generalmente no se administra a aquellas personas que se hacen una ecografía endoscópica del recto. El endoscopio producirá una sensación de necesidad de defecar (eliminar las heces), pero no debe ocasionar ningún dolor.
Razones por las que se realiza el examen
Hay muchas razones diferentes para llevar a cabo una endoscopia. Por ejemplo, el médico puede ordenarla si usted presenta sangrado, dolor, dificultad para deglutir y un cambio en las deposiciones. La colonoscopia también se hace para detectar pólipos del colon y cáncer de colon.





